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Cuatro consejos para construir nuestro palomar (Parte I)

Publicado el : 28/07/2020 17:37:41
Categorías : Avicultura Ornamental Journal

Como construir nuestro palomar




Todas las razas de palomas domésticas provienen de la paloma bravía, Columba livia, que es un ave rupícola, lo que quiere decir que tiene predilección por las rocas, paredes rocosas y acantilados para descansar y nidificar, donde siempre busca repisas y grietas bien soleadas y secas. A diferencia de otras columbiformes de nuestro entorno como la paloma torcaz, Columba palumbus, que es arborícola, la paloma bravía evita los árboles y zonas boscosas, prefiriendo áreas abiertas con vegetación baja y escasa, llegando, incluso, a habitar en zonas desérticas, siempre que tenga un suministro de agua cercano donde poder beber.



palomar en roca

Es un animal monógamo, normalmente de por vida, y también gregario, por lo que las parejas viven próximas unas a otras, criando en nidos cercanos y volando en bandos para ir a comer o beber, o simplemente por el gusto de volar.



Su formidable plumaje tiene plumas especializadas en diferentes funciones, como las de contorno, fuertes y apretadas al cuerpo, para ofrecer la mínima resistencia durante el vuelo; o las de plumón aislante, que les permite soportar un alto rango de temperaturas y explotar lugares de climas muy diversos desde zonas costeras hasta la alta montaña, o incluso plumas especializadas en irse deshaciendo y formando un polvillo, que recuerda a los polvos de talco y ayuda a mantener el plumaje limpio y en buenas condiciones en zonas donde hay escasez de agua. Sin embargo, no dudarán en bañarse si tienen la oportunidad. Les gusta también tomar baños de sol, para lo que suelen echarse con las alas abiertas, aguantando temperaturas muy elevadas.



Es uno de los primeros animales que domesticó el hombre, por lo que a lo largo de los siglos hemos tenido muchas oportunidades de ejercitar nuestra imaginación en la construcción de palomares, ensayando todo tipo de formas: cilíndricas, cuadradas, rectangulares, hexagonales…., y modelos: desde simples cajones hasta construcciones imponentes, pasando por palomares móviles construidos sobre camiones, palomares excavados dentro de la roca o incluso adaptados y específicos para diferentes razas según lo que se espera de estas. Las palomas se han sabido adaptar a casi todos.



En el siglo XIX, por ejemplo, en la ciudad de Barcelona, de cada cuatro terrados uno tenía un palomar con una estructura muy peculiar y específica, diseñada para volar las palomas de vuelo catalán. En Andalucía y otras partes de España, los palomos buchones, se suelen tener en cajones individualizados, con mecanismos de trampeo que permitan capturar a las palomas que llevan a su cajón-palomar. Son de destacar las palomas mensajeras, que debido a las competiciones de alto rendimiento y a los elevados precios que alcanzan los campeones, se ha creado una industria alrededor de las palomas que ofrece comidas muy especializadas a base de mezclas de granos o a base de piensos extrusionados, medicamentos específicos, comederos, bebederos, nidos, posaderos, grit y minerales, sales de baño, anillas con microchip, relojes de control de llegada, sputniks, etc., e incluso palomares.

Así pues, los aficionados a las palomas tenemos un amplio surtido de todo aquello que podamos necesitar para mantener a nuestras palomas. No obstante, no vamos a hablar aquí de los palomares prefabricados, porque la persona interesada en uno de estos palomares sólo tiene que ponerse en contacto con una de las muchas tiendas que hay, pedir información al respecto y comprarlo.

Mi intención es incidir en algunos aspectos que se deberían tener en cuenta antes de construir un palomar, pensando en aquellos que quieren hacerse el suyo propio.



Palomar de pared

Consejo número 1: Ubicación, orientación y espacio.



Hoy en día hay legislaciones que regulan la tenencia de palomas que pueden variar en función del número de estas, el uso que se les da y el lugar donde se tienen, así que antes que nada nos debemos informar de si la zona que hemos elegido para montar el palomar es adecuada y podremos obtener los permisos correspondientes.

La legislación varía de unas comunidades a otras y los ayuntamientos también pueden ser más restrictivos unos que otros, pero si se tienen pocas palomas (no está claro cuantas son pocas palomas, pero pongamos que en número inferior a 6) se pueden considerar animales de compañía y entonces, en principio, no haría falta ninguna autorización especial.

Si el palomar ya es de un número considerable de palomas y estas se tienen y crían para fines lúdicos tendrán un tratamiento diferente que si se crían para consumo, y este también tendrá un tratamiento diferente si es un autoconsumo o una explotación ganadera.

Pero la obtención de permisos será más fácil cuanto más aislada esté la casa (casas de campo) y más difícil cuanto más cerca esté de núcleos urbanos y cuanto mayor sean estos.

Ya sabemos que las palomas domésticas descienden de la paloma bravía, una especie rupestre que evita siempre las zonas boscosas o con vegetación alta y densa. Así que, en la medida de lo posible, el palomar se debería ubicar apartado de árboles, sobre todo si pensamos dejarlas volar, para que puedan tener una buena visión de todos los alrededores y una forma fácil de entrar y salir de este.

Los árboles, para ellas, son un engorro para el vuelo y un posible escondite de depredadores que podrían sorprenderlas al entrar o salir del palomar.



Lo ideal, si se tiene la oportunidad, es que el palomar esté en una zona elevada del terreno, lo que amplía la visión del entorno, les da más seguridad y facilita el despegue y el aterrizaje. Son también ideales los terrados de las casas, pero hay que tener claro que el ayuntamiento deberá conceder el permiso para instalar el palomar, lo que no siempre es fácil.



Palomar de palomas rodantes Turquía



Ya hemos dicho también que requiere lugares soleados y secos, mientras que el rango de temperaturas es muy amplio aguantando desde temperaturas bajo cero grados centígrados hasta temperaturas por encima de los 40 por lo que el palomar podemos ubicarlo desde un lugar al nivel del mar hasta la alta montaña.

Las palomas son animales muy fuertes que aguantan un rango muy amplio de temperaturas, pero deberá estar montado de manera que se mantenga seco. Cuanto más seco mejor, pues la humedad es muy perjudicial para ellas ya que favorece la permanencia y transmisión de determinados parásitos y patógenos. Por el mismo motivo, la construcción deberá estar hecha de manera que tampoco pueda entrar la lluvia y mojar el suelo, la comida ni los excrementos.



El sol, en cambio, es un excelente bactericida por lo que, si orientamos el palomar al sur para que puedan tomar el sol, actividad que les encanta, las ayudará a mantenerse sanas y fuertes. No sólo por las propiedades desinfectantes del sol, sino porque este es fundamental para sintetizar vitamina D, que tiene un papel importante en el sistema inmunitario.

En lugares ventosos o muy fríos también es importante que esté a resguardo de los vientos dominantes, pues el otro enemigo de la paloma son las corrientes de aire.



Palomar hexagonalUn palomar puede estar diseñado para albergar una única pareja de palomas o cientos de ellas. Antes de construir el palomar tendremos que decidir cuantas palomas vamos a tener, si las vamos a dejar volar a su antojo o si las vamos a tener la mayor parte del día o, incluso, siempre recluidas.

Sea la cantidad que sea la que pensemos tener, hay que prever que las palomas criarán y que habrá que habilitar un espacio para los pichones que ya hayan abandonado el nido hasta que los enviemos a otro lugar.

Un palomar para 10 parejas no debería tener menos de 12 metros cuadrados, teniendo en cuenta que los pichones deberán pasar todavía un tiempo con los padres desde que hayan saltado del nido hasta que sean totalmente autónomos y puedan ser alojados en otra estancia o enviados a otro palomar.



Se recomienda que el palomar tenga un metro cuadrado de superficie por cada pareja de palomas, o por cada dos palomas si se tienen sexos separados, si estas se dejan salir a volar un mínimo de una hora al día. Si están libres a su albedrío las dimensiones se pueden reducir algo, y si se van a tener siempre recluidas convendría que tuviesen una voladera exterior de por lo menos el mismo tamaño que el palomar para que pudiesen salir a airearse y tomar el sol y la lluvia.



Por experiencia sé que la mayoría de los colombófilos acabamos teniendo más palomas de las que habíamos previsto en un principio, siempre aparecen aquellos ejemplares que nos encandilan y que no teníamos previsto tener, así que mi consejo es que se haga un palomar holgado para que en el futuro nos permita aumentar el número de palomas.



 

Lluís Colom

  


Avicultura Ornamental Journal





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